sábado, 15 de diciembre de 2012

Birgit, historia de una muerte




Birgit, historia de una muerte es un libro ilustrado de la editorial El Jinete Azul. Escrito por Gudrun Mebs, una renombrada escritora alemana, y cuyas  ilustraciones pertenecen a la española Beatriz Martín Vidal. En este álbum ilustrado se cuenta la historia de dos hermanas. Birgit, la hermana mayor, enferma de gravedad e ingresa en un hospital. Este hecho trastocará toda la vida de la familia. Desde una visión infantil se narrará todos los miedos, las esperanzas y las tristezas de esta familia en este espantoso proceso de la enfermedad hasta llegar al desenlace terrible de la muerte de Birgit. Pero, las ilustraciones líricas de Beatriz Martín son de una delicadeza tan visual que le otorgan a este texto una sensibilidad y ternura que contrasta con la horrible verdad de aceptar la muerte de un ser querido. 

lunes, 3 de diciembre de 2012

AMANECER



Aparecer o presentarse, especialmente de modo inesperado. (Definición de la Real Academia de la Lengua española).

Canción del grupo Nightwish "Amaranth"



miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL CARRO DEL CORREO




Hace treinta años, cuatro meses y seis días que espero una carta. Al principio ansiaba con desesperación la llegada del correo. Cuando escuchaba los pasos del guarda resonar en el pasillo, una pequeña esperanza se apoderaba de mí. Después de unos meses, averigüé que para alguien como yo, la esperanza es otro de los sueños que aniquila este lugar. El entrechocar de las llaves era lo primero que escuchaba, un sonido alentador y al mismo tiempo terrible, el metal te recordaba con más nitidez dónde estabas y por qué. Luego, unos pasos retumbaban sobre el cemento, como el golpetear de un martillo. Aunque era el crujido de las pequeñas ruedas del carro del correo, un sonido chirriante, grotesco dentro de aquel pabellón, el que acallaba la voz de cualquiera de nosotros. Entonces, el encargado de repartir las cartas se detenía ante mí y siempre le hacía la misma pregunta: 
–Mike, ¿tengo correo?

domingo, 25 de noviembre de 2012

CUENTOS DE TERROR DE LOS OBJETOS MALDITOS



Cuentos de Terror de los objetos malditos es un álbum en que las ilustraciones de David Roberts nos recuerdan a las de Edward Gorey (Veintiséis formas de morir) de Ediciones SM.  El autor, Chris Priestley, nos presenta a través de diez historias de terror la relación de un niño llamado Edgar y su tío. Contadas al más puro estilo Poe, de una manera sencilla y tenebrosa, pero a la vez capaz de hacer reflexionar sobre temas tan profundos como la muerte, la maldad o el miedo. El libro narra la historia de un niño que visita la casa de su tío situada más allá del bosque. Edgar está convencido de que los niños del pueblo lo vigilan detrás de los árboles, pero está decidido a no demostrar su miedo. Un día, el tío de Edgar le contará unos escalofriantes relatos y le enseñará una  evidencia de cada uno de ellos para convencerlo de que han sucedido de verdad. Entonces, Edgar se hará una terrible pregunta. ¿Cómo es posible que su tío tenga en su poder una colección de objetos tan terribles y malditos? Quizá la respuesta te haga mirar debajo de la cama o no volver a dormir, pero seguro que esa noche soñarás con Edgar y alguno de los objetos de su tío.

Os dejo el book-trailer:

viernes, 23 de noviembre de 2012

SALVACIÓN




Acción y efecto de salvar o salvarse.
Vencer un obstáculo, pasando por encima o a través de él. (Definición de la Real Academia de la Lengua española).

Después, escucha la canción Bury Me Alive de la banda de música We are the Fallen.

sábado, 17 de noviembre de 2012

El cantar del lobo V

                                                                http://kinaart.com/




Kendrick se incorporó de la cama al notar el filo acero oprimir su cuello, pero el arma presionó con más fuerza y eso lo inmovilizó.
—¿Quién sois vos? –le preguntó una voz femenina.
Al principio, a Kendrick la oscuridad reinante en la habitación le impidió advertir de quién se trataba, entonces el gruñido de un lobo le indicó que la princesa Adele era la propietaria de esa fría voz.

viernes, 16 de noviembre de 2012

SACRIFICIO



Ofrenda a una deidad en señal de homenaje o expiación. (Definición de la Real Academia de la Lengua española).

Después, escucha la canción del grupo Eluveitie "A Rose For Epona" .






jueves, 15 de noviembre de 2012

UN TRABAJO MUY SUCIO





     Un trabajo muy sucio es la novela de Christopher Moore, un autor estadounidense que escribe ficción absurda. Sus personajes tienen vidas normales hasta que un día se ven envueltos en una serie de circunstancias extraordinarias o sobrenaturales. Con esta novela obtuvo el premio Quill, un premio concedido por los lectores en el año 2006. En ella cuenta la historia de Charlie Asher, dueño de una tienda de objetos de segunda mano, de un edificio en San Francisco y quien está casado con una mujer inteligente y guapa. Charlie tiene una vida normal y es feliz a su modo, pero todo cambiará el día en que nace su hija, Sophie. Ese mismo día, junto a la cama de su esposa en el hospital, Charlie verá a un extraño al que solo él es capaz de ver. Entonces comenzarán a ocurrirle cosas muy raras: la gente cae muerte  a su alrededor, oye susurros de una presencia siniestra. Charlie aún no lo sabe, pero ha sido reclutado para hacer un trabajo verdaderamente sucio: la Muerte. 
     El autor utiliza el humor con grandes dosis de sátira lo que resulta una lectura entretenida sin más pretensiones que divertir al lector.

Os dejo el booktrailer de la novela.




miércoles, 7 de noviembre de 2012

ESPERANZA





Estado del ánimo en el cual se nos presenta como posible lo que deseamos. (Definición de la Real Academia de la Lengua española).

Después, escucha la canción The islander del grupo Nightwish.

jueves, 1 de noviembre de 2012

RARA AVIS




La editorial Ediciones-Babylon nos presenta un álbum ilustrado, titulado Rara Avis, del ilustrador Daniel Alarcón de un marcado estilo gótico. El libro nos muestra ilustraciones de extrañas mujeres,  cuyas imágenes nos desvelan una serenidad oscura y sombría, que sinuosamente se introducen en el subconsciente del lector para crear imaginativas pesadillas. Los colores elegidos por el ilustrador aumentan la sensación de lúgubres ambientes, que mezclado con los inquietantes animales que las acompañan, recrea unos escenarios difíciles de olvidar. Sin embargo, todas las ilustraciones de este álbum presentan una sensibilidad capaz de hallar luz dónde hasta ahora sólo existía oscuridad.

Para aquellos que queráis ver una muestra de este maravilloso álbum os dejo el enlace de su booktrailer:

martes, 30 de octubre de 2012

El Gran Café



Esa mañana, en la plaza del pueblo existía un bullicio inusual para la época del año. El camarero del Gran café miró el reloj impaciente, a esa hora, dos días antes había numerosas mesas libres. Pero, una muerte mejora el negocio y si la muerte es la de una turista japonesa y famosa escritora, el negocio triplica caja. Había servido cafés a varios periodistas, guardias civiles y demás curiosos. En una de las mesas, un japonés había pedido que le sirvieran un té. Había insistido en que fuera de una marca especial. Damián esperaba con la bandeja bajo el brazo a que el barman le dijera que ya estaba listo. Sin embargo, el japonés no dejaba de mirarle. El hombre tenía unas gafas negras que contrastaba con el color pálido de su piel, y, mostraba una expresión contenida que intentaba disimular. En su recorrido hasta la mesa Damián observó a los periodistas afanarse en entrevistar a los guardias civiles y, los guardias civiles en preguntar a los curiosos. Pasó entre la gente y sus comentarios sobre el asesinato cada vez eran más sórdidos, grotescos e incluso diría que soeces. Depositó con cuidado el té especial sobre la mesa y colocó el menú por si el japonés se animaba a gastar unos euros. Sin embargo, el tipo se quitó las gafas y fijó sus ojos enojados sobre él.

sábado, 27 de octubre de 2012

El cantar del lobo IV




Kendrick despertó sobresaltado y se incorporó para recuperar sus armas, pero una mano en el pecho le impidió hacerlo. Un anciano le empujaba con suavidad para que se recostara de nuevo. Kendrick obedeció, su cuerpo necesitaba descanso y reponerse de la cruenta batalla en la que había participado. Todos sus hombres habían muerto o yacían heridos a merced de las hordas enemigas. Algunos de ellos habían combatido junto a él en otras batallas, sin embargo, los había abandonado para enterrar el cuerpo de un rey y cumplir una promesa. El viejo pronunció unas palabras que él no entendió y, el sueño apareció con más fuerza, sus recuerdos se borraron tras una espesa niebla y la nada más absoluta invadió su mente. Entonces, el anciano salió de la habitación. El joven dormiría un par de horas, en sus sueños había presenciado la última voluntad de Sirkan. Podría haber matado al capitán, pero quizá el destino, caprichoso como era, esperaba algo más de ese joven. Así que él no intervendría. Esa noche, el castillo recordaría al viejo rey y, a la mañana siguiente, se celebraría la coronación de un nuevo rey.

viernes, 26 de octubre de 2012

UN DÍA EN LA OFICINA






De la rutina insípida de su oficina, pasó al mundo efervescente de los latigazos y las correas. De los números en balances infinitos, al finito placer de sus órdenes autoritarias. De la aburrida comida en tupper de plástico, al animado sabor del alcohol en sus labios. De la chaqueta de algodón, a la mejor de… ¡Maldita sea! ¡Otra vez soñando! Los gritos de su jefa lo devolvieron de nuevo a la realidad de la insípida oficina, de los balances infinitos, de la aburrida comida y de su chaqueta de algodón. Entonces, pensó en cómo lo castigaría esa noche, pero ella le devolvió una prometedora sonrisa maliciosa cuando advirtió su erección bajo la mesa. 

jueves, 25 de octubre de 2012

DESTINO



Fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos. (Definición de la Real Academia de la Lengua española).
Después, escucha la canción del grupo Leave's Eyes "My destiny". Entonces, piensa hacia qué lugar te dirigie tu destino y si es el camino que deseas en realidad. 

miércoles, 24 de octubre de 2012

SILENCIO




Siempre me gustaron los lugares solitarios, escondidos y oscuros. Lugares que te recuerdan un mal sueño o por el contrario la mejor de las aventuras. Desde niña sentía la necesidad de mirar a través de las rejas del cementerio. Me preguntaba por qué el silencio era tan evidente en aquel lugar, un silencio que a la vez me provocaba taparme los oídos para no oír las voces de los muertos.

lunes, 22 de octubre de 2012

NIRVANA


En algunas religiones de la India, estado resultante de la liberación de los deseos, de la conciencia individual y de la reencarnación, que se alcanza mediante la meditación y la iluminación (Definición de la Real Academia de la Lengua española).

Después, escucha la canción del grupo Nirvana y durante un instante piensa en la definición, quizá consigas ese estado de liberación que necesitas para afrontar el día.


http://www.youtube.com/watch?v=pkcJEvMcnEg

domingo, 21 de octubre de 2012

El cantar del lobo III





El Castillo de Aguas Grises era una construcción de piedra negra y altas torres, cuya inexistente belleza había sido erigida sólo en función de su carácter defensivo. El capitán condujo a su caballo con el cuerpo del rey hasta el patio de armas. Los habitantes del castillo temían la muerte del monarca y, a la vez, se miraron aliviados al contemplar el cuerpo sin vida del rey. Todos y cada uno de ellos habían sufrido la represión de Sirkan y, ahora, nadie lloraría su muerte. Kendrick, como se llamaba el capitán, recuperó el aliento. Había recorrido una larga distancia hasta el castillo, aunque no presentaba ninguna herida de gravedad estaba exhausto y, si no se sentaba pronto, caería de rodillas al suelo. 

viernes, 19 de octubre de 2012

La pregunta




De corazón y científicamente. Nadie debería dudar sobre si hay vida en otros planetas. ¿Quién puede asegurar que somos los únicos seres del universo? La pregunta resonó durante un instante en la sala del museo de Ciencia y Naturaleza, sin que nadie se atreviera a levantar una mano para rebatir la cuestión. Entonces, alguien alzó el brazo, se puso en pie y preguntó: Señor Verne, ¿escribirá sobre este tema? El autor se ajustó las lentes, miró al joven y contestó: Nunca pregunte a un escritor qué escribirá, quizá podría hacerlo sobre un joven que hace preguntas idiotas.

martes, 16 de octubre de 2012

EL HOGAR DE MISS PEREGRINE PARA NIÑOS PECULIARES






El Hogar de Miss Peregrine para niños peculiares es una novela de Ransom Riggs publicada por la editorial Noguer Narrativa. Mezcla ficción y viejas fotografías en sepia de estilo Vintage, que contribuyen a crear una atmósfera asfixiante y terrorífica. Todo comienza con las historias del abuelo de Jacob, sobre unos niños peculiares que podían levitar o hablar sin pronunciar una palabra y vivían en el hogar de Miss Peregrine, en una remota isla de Gales. Abrahán, que así se llama el abuelo, es un judío polaco que cuando la guerra mató a sus padres, huyó a Reino Unido aterrorizado porque aseguraba que veía monstruos que querían matarle. Entonces, Miss Peregrine lo acogió en su hogar, tras la guerra el abuelo de Jacob emigró a Estados Unidos y formó una familia, que ahora cree que sus recuerdos son en realidad el producto de una mente senil. Un día, Jacob recibirá la llamada de su abuelo en la que afirma que los monstruos lo han encontrado. El nieto acudirá en su busca, pero cuando llega está a punto de morir.  Sin embargo, sus últimas palabras para Jacob son: Encuentra el hogar de Miss Peregrine y avisa a los niños de que están en peligro. Jacob piensa que todo es una fantasía, pero cuando sus sueños se transforman en horribles pesadillas en las que ve monstruos, comprenderá que  el Hogar de Miss Peregrine en Gales es la respuesta.

Os dejo el booktrailer de esta escalofriante novela:


viernes, 12 de octubre de 2012

LA MUSA




Con esa exactitud tan característica de la ciencia, diseccionó el cadáver. Después, dejó el bisturí, el cincel de cráneo, la aguja, el cortador de costillas, las pinzas dentadas, las tijeras y la sierra para huesos en su lugar. La mesa cubierta de sangre le pareció un hermoso cuadro impresionista propio del mejor pintor. Sin embargo, un detalle estropeaba la obra, los ojos abiertos del cadáver lo miraban fijamente con un reproche silencioso. Le cerró los ojos y sacó su cámara fotográfica. Necesitaba un recuerdo real, uno para colgar en la habitación. Luego, empujó la camilla hasta la cámara frigorífica y depositó en ella a su musa número quince.

sábado, 6 de octubre de 2012

Besy




Hasta chocarse contra una pila de maderos, el tipo con anteojos esperó la respuesta.  
-¡A Besy la alimentamos con carbón! –gritó el fogonero. 
Besy era cómo el maquinista y el fogonero llamaban a la locomotora. Un muchacho se afanó con la pala e introdujo el carbón en aquellas fauces de metal. Besy durante un instante pareció satisfecha. El chico se restregó la cara con la mugrienta manga de la camisa. El fogonero encendió un pitillo; el maquinista tiró del silbato de Besy. Pero, el tipo de los anteojos escribió en una pequeña libreta: The Times es testigo del nacimiento del ferrocarril entre Stockton y Darlington. 

viernes, 5 de octubre de 2012

EL BOSQUE




Los árboles me impedían continuar, sentía como sus ojos anacarados se fijaban en mí. Sus ojos imaginarios destacaban sobre el fosco bosque de una manera alarmante. Escuchaba las pisadas, muy próximas a las mías. Había escapado de un destino peor que la muerte, un destino al que no me resistía a claudicar. Mis labios deseosos de saborear de nuevo sus besos sangrientos sobresalían sobre mi rostro violáceo. Había tomado la decisión de alejarme de ella, jamás regresaría, al hacerlo, destrozaría todo lo que ella significaba de puro en mi vida. Me consideraba un monstruo, un ser perseguido y odiado por el resto de los hombres y ella representaba todo lo humano que alguna vez había sido. El cielo se había convertido en una telaraña minia de nubes que pronto descargarían un torrencial de azufres aguas, pero la lluvia no retrasaría mi marcha. Nada en este mundo lo haría. Entonces, el miedo a la verdad me detuvo y dejé que varios hombres con miradas feroces, me rodearan. No me defendí, ya nada me retenía a este mundo. Dirigí mis ojos a mis manos, manchadas con su dulce sangre y las lágrimas brotaron de mis ojos. Un grito anunció el ataque, podría haberlos matado,  pero dejé que el primero atravesara con su estaca mi pecho, el mundo dejó de girar, cerré los ojos y vi su rostro.

jueves, 27 de septiembre de 2012

BÉSAME OTRA VEZ, FORASTERO





La editorial El Nadir nos presenta dos novelas cortas, El manzano y El joven fotógrafo, dentro de la edición de Bésame otra vez, forastero de la escritora Daphne Du Maurier. Esta escritora británica fue famosa por sus novelas Rebeca o Los pájaros, ambas llevadas al cine. Sus obras se caracterizan por tratar  historias crueles,  con personajes perversos, ambientes opresivos, cargados de negatividad y a veces incluso con un toque de misoginia.  Sus personajes femeninos aparecen traumatizados hasta el punto de que ni siquiera la muerte alivia su insatisfacción. En definitiva, sus novelas combinan a la perfección misterio, intriga y romanticismo o cómo seguramente las pensó Alfred Hitchcock, novelas convertidas en películas para mostrarnos dos horas de auténticas pesadillas. 


Para los amantes del cine os dejo este enlace: 



viernes, 14 de septiembre de 2012

EL CANTAR DEL LOBO II






      El suelo había desparecido a sus pies. Unas manos apretaban su garganta impidiéndole respirar. El miedo se apoderó de ella, un miedo que recorrió su piel con rapidez. Entonces, escuchó la voz de su madre. Adele alargó la mano con desesperación hacia ella, pero su imagen se alejó hasta borrarse en la lejanía de la nada.


sábado, 8 de septiembre de 2012

EL CANTAR DEL LOBO



     Adele era una joven tan pálida que a veces parecía traslucida, sus dedos largos y delgados destacaban sobre la telaraña de venas azuladas que recorrían sus manos. Su pelo largo y negro acentuaba su fragilidad, en cambio, sus ojos azules exhibían un brillo acerado, tan frío que acobardaría al más valiente de los guerreros de su padre. Poseía unos labios gruesos tan rojos, que muchos de los soldados creían que los untaba con la sangre de los muertos en las batallas. La joven acompañaba a su padre en todas las contiendas como una sombra silenciosa, mientras que a ella la seguía un lobo negro de ojos ambarinos. 

miércoles, 5 de septiembre de 2012

SÉ LO QUE ESTÁS PENSANDO





El best-seller publicado por la editorial Roca y cuyo autor es John Verdon nos presenta la investigación policial de  David Gurney, policía retirado tras más de veinticinco años de servicio. Un día, un hombre recibirá una carta que le insta a pensar en un número cualquiera. Junto al sobre se halla otro más pequeño, siguiendo las instrucciones que acompañan a la carta, comprobará alarmado que dicho número es el mismo que ha pensado. Gurney se verá implicado cuando un amigo le pide que le ayude a averiguar quién le ha enviado la carta. Al principio sus investigaciones le conducirán a un simple chantaje, pero acabará convirtiéndose en un caso de asesinato. Gurney deberá descubrir cómo el asesino lee las mentes de sus víctimas y lo más importante por qué.  Verdon es capaz de atraernos con un caso tan singular de la misma forma que atrapa a Gurney. Al igual que nuestro protagonista, no dejaremos de pensar una y otra vez en cómo nuestro asesino acierta unos números elegidos al azar. Sé lo que estás pensando se convertirá en una obsesión de principio a fin, aunque con un desenlace inesperado.
Aquí tenéis el enlace de la editorial junto con un video sobre la novela.



martes, 4 de septiembre de 2012

Veintiséis formas de morir




Edward Gorey fue un ilustrador nacido en Chicago que destacó por sus dibujos macabros y retorcidos que en ningún momento dejaban indiferente al observador. La mayoría de sus obras están ubicadas dentro de la época victoriana. Sus pinceladas negras en contraste con blancos inmaculados. Sus grises desconcertantes junto con la ocupación de todo el espacio en el papel; nos presenta unas puestas en escena asombrosas en la mayoría de sus dibujos. Ilusiones casi inverosímiles, pero a la vez tan reales que aún hoy directores como Tim Burton lo toman de inspiración para sus obras. Es difícil no apreciar la similitud de los dibujos de Gorey con las creaciones de Burton. De todos modos, la obra más importante de este solitario y singular ilustrador es Los pequeños macabros, dónde el dibujante muestra las trágicas muertes de veintiséis niños siguiendo un orden alfabético sorprendente, que aumenta la curiosidad morbosa del lector. Como en un juego infantil pasamos de una letra a otra con la seguridad de que nos espera una muerte mucho peor que la anterior. Ninguno de nosotros quedará indiferente a versos como: K is for Kate who was struck with an axe. 

En este enlace encontraréis el libro publicado por la editorial Libros del zorro rojo. 














lunes, 3 de septiembre de 2012

El tipo del psiquiátrico VIII





Mara entró en la habitación dónde el detective y su hermana hablaban.
—Disculpen, pero he de marcharme. 
La pelirroja se acercó a su hermana y la besó, luego le dijo:
—Cariño, llámame para cualquier cosa que necesites. 
Se giró hacia el detective, inclinó la cabeza a modo de despedida y salió de la habitación dejando un olor particular que desconcentró a Martínez. Al cerrar la puerta, el detective regresó a la realidad y continuó con sus preguntas, sin embargo, al ver que no averiguaría nada más procedió a terminar con el interrogatorio. Aunque antes de despedirse, la viuda le preguntó:
—¿Le ha enseñado esta fotografía a mi hermana? —el detective asintió de un gesto con la cabeza.
—Ella tampoco la conocía –respondió con ganas de salir de la habitación y fumarse un cigarrillo.
—¿Qué extraño? —contestó ella.
—¿A qué se refiere? –preguntó intrigado.
—El coche que aparece en la fotografía –dijo, por primera vez el detective se fijó en el detalle que le señalaba—. Pertenecía al novio de mi hermana.
—¿Cómo lo sabe?
—Hizo dibujar en el capó un pequeño leopardo en negro, ahora es fácil hacerlo, pero hace unos años, pocos podían permitirse un capricho similar.
—¿Dónde puedo localizar a su hermana?
—Supongo que en casa, allí debe estar.
—Deme su dirección –exigió enfadado al pensar que la pelirroja le había tomado el pelo.
—Claro, aquí tiene —dijo la viuda y le extendió un trozo de papel en el que había escrito la dirección de su hermana.
Martínez dejó aquella casa de un barrio residencial con la sensación de que la pelirroja jugaba a un juego muy peligroso, un juego qué también él jugaría.






viernes, 24 de agosto de 2012

CUENTOS MACABROS




Ya conocemos el talento del ilustrador Benjamin Lacombe, que unido a la genialidad de la traducción de Julio Cortázar y las historias de Edgar Allan Poe, no pueden dar otro resultado que una obra excepcional. La editorial Edelvives ha recopilado varios de los cuentos de Poe como El gato negro,  uno de los mejores cuentos de terror, según numerosos críticos, escritos hasta el momento. Os recomiendo que saboreéis cada palabra con lentitud, pero también mirad las imágenes que subyugan al lector en un mundo irreal y opresivo, mediante una lectura de la categoría del  suspense y maquiavélico poder de atracción que evocan las pinceladas negras, grises y rojas de las ilustraciones de Lacombe.   Todo ello nos transportará a una eventual situación de pesadilla de la cual difícilmente escaparemos sin por ello pagar el precio de seguir leyendo.

jueves, 23 de agosto de 2012

LA CENA


Hoy es mi último día sobre esta tierra, no espero clemencia, no la merezco. En cambio, deseo revivir otros años en los que aún era inocente. Para ello sólo puedo utilizar la comida, nada entre estas rejas haría que recordara mi vida anterior. El guardia me ha mirado con extrañeza al pedir percebes y gambas, sin embargo, ha guardado un silencio respetuoso y se ha limitado a anotarlo en una pequeña libreta, cómo lo haría un camarero. El sabor de los percebes me llevarían sin error hasta  la lucha que manteníamos mi hermano y yo porque las olas no nos arrastrasen hasta al fondo de un mar furioso, cuando a escondidas, nos colgábamos y jugábamos con la muerte para conseguir unos cuantos kilos que venderíamos por cuatro perras. El guardia esperaba con tranquilidad, se le nota que era un hombre sosegado, a que escogiese mi primer plato. Pensé durante un segundo qué había ocurrido en mi vida tan importante como para que un plato me lo recordara. Y, entonces, ella apareció ante mí, no lo dudé, pedí: sashumi de salmón del Bidasoa con ensalada de espárragos de Navarra y un buen vino del Ribera del Duero para acompañarlo. El hombre alzó una ceja y con dificultad anotó el plato en su pequeña libreta. El sashumi me recordaba a ella, delicadas y suaves lonchas colocadas con cuidado sobre un plato, ella también era así, suave en sus formas y delicada con todo lo que la rodeaba. Pero aprecié sin querer el sabor amargo de la ensalada de espárragos, y con ello el recuerdo de su desdén, que borraría gracias a la botella de vino blanco de Ribera que pensaba tomarme hasta el final. El guardia no parecía compartir mis últimos gustos culinarios, así que me miró con interés a la espera de que dijera el plato que había elegido como segundo. Esta vez, el hombre esbozó una ligera sonrisa al anotar: filetes de lubina macerados con limón y ostras, con un buen tinto Rioja Crianza 2007. No sé en realidad el motivo de que escogiera ese plato, quizá por el precio que costaría al erario público aquella lubina con ostras o por darme el gusto de probar las ostras, ya que nunca me atrajeron demasiado gracias a su aspecto viscoso. Sin embargo, fuera cual fuera el motivo, sería mi último capricho en esta tierra. El vino, por el contrario, sería mi regalo para el hombre, que me acompañaría durante toda esa noche en mis angustiosos minutos de espera. Tomaría esa botella de Rioja con el guardia, un tipo silencioso, que se comportaba con discreción y anotaba con calma mi cena. Pensé en el último recuerdo que quería llevarme a la tumba y no lo dudé. Elegí una tabla de quesos asturianos con una botella de champán. Los quesos asturianos eran un recuerdo de mi niñez, los días en el monte, aquellos días lejanos y felices que se fueron entre mis dedos y dejaron sólo las sensaciones de olores y sabores que de nuevo quería  sentir. El champán siempre me evocaba mujeres hermosas, sus chisporroteantes burbujas eran tan alegres como el sonido de una risa femenina, su color dorado tan prometedor como el tacto de la piel y su sabor tan embriagador como los labios de una mujer amada. Aquel sería el menú que había escogido para mi última cena. Mi guardia cerró la pequeña libreta y salió de la celda. 

martes, 21 de agosto de 2012

LA HERENCIA



El abuelo nos reunió en el comedor a las cinco de la tarde. El calor era insoportable, la ropa se pegaba al cuerpo como una húmeda segunda piel. El abuelo fumaba su pipa y el olor me provocaba recuerdos aún más amargos sobre mi padre. El viejo carraspeó un par de veces para llamar nuestra atención. Mi prima Antonia, una mujer opaca casi sin color, parloteaba sin cesar con mi prima Encarna, que la naturaleza y su actitud por la vida habían envejecido. Encarna asentía con un movimiento continuo de cabeza que me evocó a los muñecos de plástico y articulados que se colocan, en mi opinión con mal gusto, en la guantera de los coches. Por mi parte odiaba ser convocado a esa hora de la tarde sin poder negarme. El abuelo esperó pacientemente a que Antonia se callara y sus ojos la reprendieron, un rojo bermellón ascendió por el cuello de mi prima e invadió su rostro. 
—Os he llamado por un motivo –dijo el abuelo, sin mirar a nadie en particular—. Antes de morir deseo repartir entre vosotros varias de mis bienes más preciados.
Esta vez fuimos nosotros quiénes nos miramos ante la sorpresa de sus palabras. Nunca fue un hombre generoso. Sin más preámbulos y con un gesto de la mano silenció la intervención de mi prima Encarna.
—Para Antonia,  el collar de perlas de la abuela.
Mi prima abrió su boca y dibujó una “o” perfecta con los labios por la sorpresa y pensé en el desperdicio de esas perlas sobre el cuello de aquella bruja, cuya única ocupación en su vida consistía en criticar a los demás. 
—Para Encarna, mi medallón de oro que un día me regaló  mi madre –continuó el abuelo.
Desde niño me había gustado esa medalla, representaba a una sirena tallada con una viveza increíble. A veces sin que él se enterara, me la colgaba al cuello y me miraba al espejo, entonces creía ver a esa sirena cobrar vida y pronunciar un sonoro canto embriagador y nostálgico de tierras lejanas.
—Para Eugenio  —el abuelo calló durante un segundo y vi en sus ojos una sonrisa maliciosa que no pronosticó nada bueno —. Para Eugenio, el barco en botella que traje de uno de mis viajes. 
¡No podía creerlo! El abuelo  me dejaba un puñetero barco de cerillas dentro de una botella de ron barato de cristal.
—Abuelo… —quise protestar, pero él me interrumpió.
—Guárdate las gracias, hijo, sé que cada uno de vosotros me recordará por mi generosidad.
¡Maldito viejo del demonio! En ese instante imaginé mil muertes a cuál menos agradable para mi querido abuelo. Si bien, nada podía hacer, al menos por ahora. Agarré mi botella de cristal y el abuelo se levantó de su asiento para dejarnos solos. Mis primas emocionadas no dejaban de engrandecer al abuelo.
—Muy bonita botella, un cristal estupendo –me dijo con sorna Antonia.
—Como tus perlas, quizá no sean tan buenas como crees. Yo si fuera tú tasaría ese collar, puede que te sorprenda su valor y todavía mi bonita botella de cristal sea mucho mejor recuerdo. 
Antonia guardó silencio, podía leer cómo su mente trabajaba de manera incansable, por averiguar los motivos del abuelo para dejarle aquel valioso collar de perlas. Regresé a mi casa y coloqué la botella en el suelo, antes me bebí dos cervezas. Observé la botella una y otra vez, me preguntaba por qué el abuelo había repartido aquellas cosas entre nosotros. Una idea atravesó mi mente, una historia que un día escuché a mi padre contar en secreto a mi madre. El abuelo y sus tesoros, el abuelo y sus botellas de cristal…




miércoles, 1 de agosto de 2012

UN ACUERDO ENTRE CABALLEROS



Las manos le dolían de fregar platos. Deseaba llegar a casa, ver a Percey y cenar los restos que habían sobrado de la comida. Estar a su lado era lo mejor y lo peor que la había pasado en la vida. No era estúpida, él había vivido de una manera muy diferente de ella. No sabía qué era el hambre, ni el trabajo duro, ni tampoco pasar necesidades. Su vida había transcurrido entre profesores, la universidad, noches con los amigos, cenas copiosas y bebida en exceso. Pero eso era lo que le había gustado de él, su forma tan distinta de ver la vida. 
Harriet se alegró cuando estuvo delante de la puerta de la pequeña casa que su padre le había alquilado. No era gran cosa, pero poco a poco la adecentaría. Percey no la esperaba en el porche fumando uno de sus cigarrillos y rodeado de panfletos revolucionarios que ella no entendía. Entró y la voz de su marido junto a otro hombre se acalló al verla. 
—Harriet, querida, me alegra tanto que hoy hayas vuelto más temprano.
Percey se levantó de la silla, la agarró por la cintura y la besó delante del caballero que había sentado en la mesa. No le gustó la forma en que ese hombre, vestido como un noble venido a menos, la miró. Su padre había destrozado mandíbulas por menos. 
—Cariño, te presento a Hott, es un amigo de la universidad. 
Harriet hizo una pequeña reverencia y Hott se acercó a ella, agarró su mano enrojecida por el jabón y la besó. El beso fue largo y profundo, cualquier esposo, hubiera recelado de su actitud, pero el suyo tenía unas ideas demasiado modernas, casi obscenas en cuanto al amor. 
—Señora Percey, llámeme Hott. Su marido me ha hablado mucho de usted y de sus cualidades. 
Sus palabras parecían esconder un doble significado.
—Siéntate a nuestro lado –le pidió Persey con una sonrisa.
—Mejor no, los dejaré solos para que puedan hablar de los viejos tiempos.
—Insisto, es importante –Persey la arrastró hasta la mesa.
—Harriet –dijo Hott— Es un nombre muy bonito.
A Harriet le molestó que le tuteara y, más aún, que su marido se lo permitiera. Ella era la hija de un posadero y no una zorra burguesa.
—Gracias –contestó y miró a su marido enfurecida.
—Querida, sabes que compartimos nuestro cuarto en Oxford.
—No sólo el cuarto –añadió Hott.
—Es verdad, lo hemos compartido todo.
—En eso difiero –dijo Hott mirando a Harriet a los ojos—. No todo.
—Pero eso va a cambiar –dijo Percey— ¿Verdad, querida?
Harriet no alcanzaba a entender qué le proponía su marido. 
—¿Qué va a cambiar?
Percey carraspeó una vez y luego continuó.
—Nuestra situación. Hott vendrá a vivir con nosotros. 
—¿Qué?
—Bueno, al principio, nos costará adaptarnos, pero no sería la primera vez. Haremos turnos y siempre podrás escoger según te apetezca.
Harriet cada vez entendía más o quería comprender menos las palabras de su marido. Su padre le decía que el día que estallara, ni el mismo Dios la detendría y ese día había llegado. No dijo una palabra, sólo abofeteó a Percey y lanzó un derechazo a la mandíbula de Hott, su padre se hubiera sentido orgullosa de ella. Después, se marchó con toda la dignidad de una dama de alcurnia.
Ambos hombres se masajearon los rostros. Hott fue el primero en hablar:
—Me dijiste que era algo salvaje. Pero no creí que lo fuera tanto.
—Ni yo tampoco Hott. Te aseguro que yo tampoco.

sábado, 7 de julio de 2012

¿QUIÉN HA DICHO MIEDO?




El libro de Henry James, titulado Otra vuelta de tuerca, es la historia de una joven institutriz al cuidado de dos niños en una austera casa victoriana. La muerte de su anterior institutriz, junto a un criado y tío de los niños, ha dejado una profunda huella en ellos. La protagonista de la historia, la nueva institutriz, al intentar ayudarlos sufrirá la presencia del fantasma de la anterior institutriz muerta en extrañas circunstancias y de su amante.
Esta novela presenta una voz narrativa en primera persona, lo que supuso en su momento un antes y un después en las novelas de este género. El utilizar esta voz y un solo punto de vista (el de la institutriz) nos hace dudar sobre sí las distintas apariciones y fenómenos extraños ocurren de verdad o por el contrario son imaginaciones de la protagonista. El papel de los niños es fundamental para crear está doble interpretación y las posibles lecturas que podéis hacer sobre esta novela. 
De todos modos para aquellos que prefieran ver una película de suspense os dejo el tráiler de Otra vuelta de tuerca: 




martes, 22 de mayo de 2012

DIME DE QUÉ PRESUMES...




El Monje es una de las novelas del escritor inglés Matthew Gregory Lewis. Sorprende que la escribiera antes de cumplir los veinte años y sólo en diez semanas. Esta novela es una de las primeras novelas que realmente pueden encuadrarse dentro de lo que hoy llamamos literatura gótica. Es una novela trasgresora, anticatólica y escabrosa, sobre todo dado que fue escrita en 1796. En ella encontramos posesiones demoníacas, violaciones, asesinatos, incestos, fantasmas y la Inquisición española. El principal protagonista es Ambrosio abandonado en su nacimiento a las puertas de un monasterio de los Capuchinos no ha conocido otra vida que no sea dentro de los muros del convento. Su comportamiento ejemplar, autoritario y nada misericordioso con las debilidades de los demás le ha conducido a ser el abad y por lo tanto protegido de las tentaciones y del pecado. Poco a poco dicho monje pasará de ser un modelo de virtud a convertirse en un depravado y asesino que terminará condenado como hereje por un tribunal de la Inquisición. Junto a él existen varias historias paralelas igual de interesantes y muy bien enlazadas con la trama principal. 
De todos modos para aquellos que prefieran ver la película, aquí tenéis un enlace:



lunes, 14 de mayo de 2012

¿De verdad quieres mantequilla en las tostadas?





La editorial Sins entido ha publicado en esta ocasión la novela gráfica: Veneno de la ilustradora Bárbara Yelin, ilustradora alemana, junto al guionista Peer Meter. En ella se cuenta la historia de  Gesche Margarethe Gottfried, conocida como El ángel de la muerte de Bremen. Una famosa asesina en serie que mató a más de quince personas durante 1813 a 1827, casi todos familiares y utilizando arsénico de una manera cruel, untaba en tostadas la mantequilla envenenada sin ningún tipo de remordimiento. Las ilustraciones de Yelin son de una sencillez aterradora y cargada de tensión, cuyo máximo exponente a resaltar es la propia portada de la novela. Sus trazos a lápiz son capaces de trasladarnos a la época y proceder de una asesina de forma inmediata y directa.
Para aquellos que quieran ver una estupenda serie, sobre un caso de envenenamiento, les dejo este enlace: 



viernes, 11 de mayo de 2012

EL MODERNO PROMETEO





Mary Wollstonecraft Godwin conocida como Mary Shelley, fue una escritora británica reconocida por su novela gótica Frankenstein. En 1816 Mary en compañía de su esposo y su hermana planearon pasar el verano junto a Lord Byron y su secretario el doctor Polidory y alquilaron la villa Diodati cerca del lago de Ginebra en Cologny. Todos ellos pasaron el verano escribiendo, navegando en el lago y conversando hasta altas horas de la madrugada. Debido al mal tiempo tuvieron que permanecer muchos días encerrados y durante esos días a parte de la conversación sobre diferentes temas leían cuentos de fantasmas. Las conversaciones y la lectura llevaron a Byron a proponer que cada uno de ellos escribiese su propia historia sobrenatural. Esa noche todos se marcharon aceptando la propuesta de Byron y Mary tuvo un sueño. Dicho sueño era la visión de Frankenstein. Según sus propias palabras que escribió como introducción a la novela de la versión de 1831, explicó:

Vi, con los ojos cerrados pero con una nítida imagen mental, al pálido estudiante de artes impías, de rodillas junto al objeto que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, éste cobraba vida, y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural. Debía ser terrible; dado que sería inmensamente espantoso el efecto de cualquier esfuerzo humano para simular el extraordinario mecanismo del Creador del mundo. 

Para los amantes del viejo cine y las buenas historias de terror os dejo el siguiente enlace:

martes, 8 de mayo de 2012

El tipo del psiquiátrico VII



Martínez lanzó sobre su mesa las fotografías del caso del psiquiátrico cuando el teléfono de su mesa sonó.
—Soy yo —dijo una voz al otro lado imposible de no reconocer.
Muchas habían sido las bromas sobre la voz de dibujos animados que tenía el forense. Un tipo profesional y meticuloso, pero con una voz ridícula.
—¿Qué has averiguado? —preguntó Martínez y al igual que el forense omitió ningún otro comentario.
—El hombre se ha quitado la vida. Puedes cerrar el caso como suicidio. 
—¿Estás seguro?
—No hay dudas sobre la causa de la muerte.
El forense colgó de la misma manera que había llamado, sin utilizar una palabra innecesaria en su conversación. Martínez aún con el auricular en la mano observó de nuevo la fotografía que había encontrado en la habitación del muerto y la mujer lo retaba con su mirada. La curiosidad le empujaba a descubrir la identidad de esa mujer, encendió un cigarrillo y pensó en el caso, en cómo se había resuelto, sin trabajo ni complicaciones, sin embargo, algo no encajaba, pero, “¡Joder! El tipo se había rebanado el cuello”. Así que por qué no lo cerraba y se marchaba a casa. Antes averiguaría quién era la mujer de esa fotografía. Condujo hasta la urbanización dónde vivía la viuda con la esperanza de encontrar otra vez a la pelirroja. Cómo la vez anterior, Mara abrió la puerta y se hizo a un lado para dejarle pasar. Su perfume llegó hasta la nariz del inspector. Mara extendió la mano para saludarle y él la sujetó entre las suyas más de lo necesario, aunque ella no la retiró.
—Quisiera hablar con su hermana.
—Aún está muy afectada. ¿No podría ser en otro momento? 
Mara se frotó las manos de una manera nerviosa y clavó sus ojos en el inspector con una súplica silenciosa. Martínez casi se dejó convencer por ella, pero no era nuevo en estos menesteres y la pelirroja ocultaba algo que quería impedir que él descubriera. 
—Lo siento, pero necesito hablar con ella. Le aseguro que seré breve.
La viuda, al contrario que su hermana, era morena, unos años más mayor y llevaba el pelo recogido en un estirado moño.
—Señora, siento lo ocurrido, pero si se encuentra con fuerzas me gustaría hacerle unas preguntas sobre su marido.
La viuda asintió sin dejar de enjuagarse las lágrimas con un pañuelo.
—¿Conocía a esta mujer? —preguntó el inspector a la vez que le enseñaba la fotografía.
—No —contestó y a diferencia de su hermana parecía decir la verdad—. ¿Quién es? 
—Eso intento averiguar.
—¿Qué tiene que ver con mi marido?
—Todavía no lo sé, la encontré entre sus pertenencias.
La mujer me miró sorprendida, no entendía nada de lo que había pasado, la muerte de su marido había sido inesperada y de la forma en que sucedió todavía la sorprendió mucho más, y ahora, aquel policía le decía que su marido guardaba celosamente la fotografía de aquella mujer. Se preguntaba si su marido escondía algún otro secreto que ella ignorase.

lunes, 7 de mayo de 2012

¿Ahora qué?




     Había cumplido su sueño, aunque se preguntaba: Ahora qué

   Había luchado por llegar, abandonó muchas cosas en el camino, sufrió la incomprensión, la crítica más injusta, las lágrimas más ácidas y después de todo, no encontraba una respuesta a esa pregunta. Las palabras le sonaban áridas y amargas. Pero la cuestión no dejaba de atormentarla, se colocó ante el espejo y le gritó enfadada a su imagen: ¿Ahora qué?
  
  Durante un instante no ocurrió nada, luego su reflejo sonrió y le dijo: 

     —Ahora, sé feliz.

( Segundo premio de la I Edición del Concurso Marzorelatos de la ciudad de Espartinas)

sábado, 5 de mayo de 2012

Sherlock Holmes y la lata de té



Watson no soportaba el sonido del violín cuando Holmes estaba aburrido. Ambos necesitaban un caso, pero Sherlock más que él o pronto el Stradivarius quedaría destrozado. Watson dejó el libro sobre la mesa al oír el timbre de la puerta. El violín también detuvo su lastimera melodía. 
—Un tipo grande y al menos calza un cuarenta y seis o no rozaría la alfombra al subir por las escaleras —dijo Holmes.
Watson estaba acostumbrado a sus deducciones así que no se sorprendió aunque como siempre llevaba razón. Un hombre grande, de aspecto bonachón que no hacía mucho había estado en las colonias por su tez morena, entró fatigado por el ascenso hasta la primera planta. 
—¿Sr. Holmes? —preguntó sin saber quiénes de los dos era el famoso detective.
—Yo soy Holmes —dijo Sherlock y se sentó en uno de los sofás sin extender la mano— Él es el doctor Watson. ¿Y usted?
El hombre pareció ofendido por la falta de amabilidad, pero guardó silencio y se sentó donde Watson le indicó. 
—Me llamo Robert Doyle —el hombre parecía indeciso y agarró su sombrero con fuerza.
—¿En qué podemos ayudarle? —intervino Watson ya que Holmes no estaba dispuesto a colaborar en esta ocasión.
—Bien —dijo—. No sé por dónde empezar.
—Quizá por el principio sería lo más conveniente —puntualizó Holmes y el rostro de Doyle se enrojeció aún más.
—Hace algunos años viajé a las colonias, durante mucho tiempo quise hacer ese viaje y un día decidí hacerlo. Vendí todo lo que tenía y alquilé a muy bajo precio mi casa a un pariente, un primo lejano, él viviría en ella hasta que regresara. Sin embargo, poseía una lata de té, para mí era mucho más que té, dentro había una perla. Por miedo a que me la robaran en el viaje se la entregué a un amigo o al menos eso creía hasta que al volver le pedí mi lata de té. Él me la devolvió, pero al abrirla descubrí que la perla ya no estaba. Aunque el precinto permanecía intacto. 
—¿Cómo sabe qué no era su lata de té? —preguntó Watson.
—Watson deje que el Sr.Doyle termine con su relato —intervino Holmes.
Watson asintió y Doyle continuó.
—No pude demostrar que esa no era mi lata y por supuesto que me había robado la perla. Incluso el magistrado que llevó mi caso parecía no creerme ya que no contaba con ningún testigo a mi favor. 
Holmes se puso de pie y paseó en silencio unos instantes en la habitación, mientras el doctor y el Sr.Doyle lo miraban sin pronunciar una palabra.
—Bien, aceptamos su caso —dijo Holmes.
Cuando Doyle se marchó Sherlock se dirigió a su habitación. Watson sabía que algo tramaba, una hora más tarde Holmes salió del dormitorio disfrazado de párroco y se dirigió a casa del vecino. Recorrió las calles y antes de llegar, conversó de la suerte del Sr. Doyle con unas feligresas a la puerta de la iglesia. Las mujeres decían que el magistrado era demasiado tonto, con hacer un buen té averiguaría que ese no podía ser el té del Sr.Doyle. Cualquier inglés que se preciara de serlo sabría que eso era imposible. Sherlock regresó a su casa y condujo a la policía hasta el vecino que había timado al Sr.Doyle. Un té no duraba tanto tiempo en buen estado, así que eso demostraba que había robado y cambiado el contenido de la lata. Al final, el vecino confesó su robo y fue obligado a que le devolviera la perla y pagara una multa, además de ser encarcelado. A partir de entonces el magistrado sería llamado "The tea" mote que nunca terminó gustándole y Holmes resolvió el caso más simple y fácil de toda su carrera, aunque aún no ha averiguado que tipo de té contenía la lata del Sr.Doyle.

viernes, 4 de mayo de 2012

LAS PIADOSAS



“Las nubes eran catedrales negras, altas y góticas que de un momento a otro habrían de derrumbarse sobre Ginebra. Más allá, al otro lado de los Alpes de Saboya, la tormenta anunciaba su ferocidad dando azotes de viento que enfurecían al apacible lago Leman”. 
De esta forma, comienza el libro de Federico Andahazi, escritor argentino y finalista del Premio Planeta en el año 1996, llamado Las piadosas. En él, Andahazi nos introduce en el verano de 1816 en la Villa Diodati junto a una serie de personajes tan célebres como lord Byron, Percy y Mary Shelley, Claire Clairmont y el Dr. Polidori, auténtico protagonista de este libro. Polidori será el depositario a través de unas cartas de un terrible secreto, un secreto que terminará por engendrar uno de los mejores relatos de terror y acabará con su cordura. Andahazi es capaz de sumergirnos en una atmósfera sexual y erótica perturbadora a la vez que nos descubre con su prosa una intriga y moderna novela gótica.
Para aquellos interesados en este escritor os dejo un enlace de una de sus entrevistas.

jueves, 3 de mayo de 2012

EL TIPO DEL PSIQUIÁTRICO VI





Los suicidas siempre escondían notas en los cajones, debajo de las almohadas y en el fondo del armario, Martínez empezaría por ahí. Aunque en esta ocasión había perdido casi toda la tarde y no había encontrado nada, sin embargo, el destino o la suerte siempre jugaban a su manera, y esta vez le permitieron ganar. Se sentó en la butaca que estaba al lado de la ventana, desde allí observaba el resto de la urbanización. Una vecina sacó la basura escoltada por un pequeño y molesto perro pekinés, un crío en bicicleta se entretenía en lanzar chapas a diestro y siniestro mientras recorría la calle a toda velocidad. Martínez miró a su alrededor y descubrió que Andrés poseía una buena colección de revistas sobre automovilismo, así que decidió echar un vistazo a algunas mientras fumaba el último cigarrillo de la tarde. El médico le había dicho un par de veces que lo dejara, pero “¡qué cabrón! Él era médico y fumaba tres cajetillas, una y media más que él”. Necesitaba relajarse antes de enfrentarse con la viuda o peor aún con la hermana. La pelirroja le había gustado para qué negarlo, hacía más de dos meses que no salía con ninguna mujer. No podía involucrarse con nadie de ese caso. Para olvidar a la pelirroja abrió una revista, en su interior encontró una fotografía, al principio parecía antigua, quizás de los años cincuenta.  La mujer de la fotografía era rubia, tendría unos veinte o veintidós años, era guapa y aparecía con una sonrisa enigmática que la cámara había atrapado para siempre.
El detective dejó la habitación y con la fotografía en la mano se dirigió al comedor.
—¿Ha encontrado algo?—le preguntó la pelirroja que le esperaba al final de la escalera fumando un cigarrillo.
—Esta fotografía —el olor a violetas inundó la nariz de Martínez—. ¿Sabe quién puede ser? 
La mujer mostró en sus labios una rigidez casi invisible que no pasó inadvertida para el inspector.
—No la conozco de nada —aseguró y desvió los ojos del policía.
—¿Su hermana ha despertado? —preguntó Martínez y tuvo la corazonada de que la mujer con olor a violetas quería impedir que hablara con la viuda.
—No, aún no. El médico nos ha dicho que dormirá durante varias horas.
—Cuando despierte me gustaría hablar con ella.
—Por supuesto, yo se lo diré.
—De todos modos, aquí tiene mi tarjeta. 
—Muchas gracias.
—Es mi trabajo —contestó el detective.
Martínez advirtió cómo la mujer parecía aliviada cuando se encaminó a la puerta. Sin embargo, él no pudo resistir preguntarle.
—No me ha dicho su nombre —Martínez esperó su respuesta.
Ella dudó unos segundos antes de contestar.
Mara.
Martínez salió de aquella casa y de esa urbanización con una sonrisa entre dientes. La pelirroja se llamaba Mara, pensó que era un buen nombre para una pelirroja con olor a violetas.